Adiós

Con esta carta quiero pedir disculpas a todos por no haberme sometido al ritual de una despedida de jubilación, con comida de hermandad y discursos a los postres. En mi memoria guardo retazos de todas las celebraciones a las que he asistido y no he podido soportar verme en el papel del homenajeado, aunque es posible que este bloqueo se deba también a mi falta de generosidad, como me ha dicho un profesor jubilado reciente. Por ello pido excusas a todos, en ningún caso es un rechazo a nada ni a nadie; esto forma parte de las deficiencias y limitaciones de mi mente que por otro lado me ha aportado tantas cosas positivas.

Tras pensarlo reiteradamente y eludir algunas invitaciones pedagógicas he llegado a la conclusión de que sería bueno para mí apartarme durante un periodo de la enseñanza. Lo contrario sería tan triste como el obrero que tras ser jubilado se levanta todas las mañanas a la misma hora y se va a la puerta de la fábrica. Pienso, y puede que sea una presunción por mi parte, que mi relación y compromiso con la Escuela de Sevilla ha sido diferente de la de los profesores que se jubilaron con anterioridad a mí y requiere de algo parecido a una inflexión personal. De la situación de la Escuela y su dirección actual prefiero no hacer comentario alguno. Ahora puede que disponga del “tiempo” que siempre añoré y podré cambiar productividad por reflexión. Por primera vez me dispongo a perder el tiempo conmigo mismo.

 

Un abrazo

Pages: 1 2 3 4

Login

Contraseña perdida?